Se denomina la “bala de plata” para erradicar la siniestralidad en nuestras carreteras; posiblemente la apuesta en exclusiva por la conducción autónoma eliminará los tantísimos errores humanos. Pero eso es el largo plazo. En el corto debemos trabajar por seguir buscando oportunidades de prevenir y reducir los siniestros: formación, sensibilización, control y normativa. El parque de vehículos es muy viejo y tardará en renovarse.