
Riesgos mediáticos
Los resultados de la encuesta de este mes muestran a los incendios forestales como el riesgo con necesidad de mayor foco en prevención.
Quizá sea por el periodo estival en el que nos encontramos y lo mediático que están resultado este verano estos fuegos, también el pasado año y posiblemente tónica de veranos anteriores.
Los siniestros viales con un 38% de las encuestas y apenas un 5% de incendios en el hogar completan los resultados del mayoritario 57% del incendio forestal.Ahogamientos y golpes de calor no han obtenido respuesta.
Prevención versus Protección
Obviamente el volumen de respuestas no es significativo. Simplemente me sirve de entrada a tratar el concepto Prevención vs Protección, esta vez recordando las #distincionesRvS. Una posterior entrega desarrollará más esta distinción desde el prisma del coaching.
La diferencia fundamental de estos dos términos complementarios es la anticipación y la información que conlleva la prevención y el paso adelante que nos ofrece la protección.
Con la prevención nos situamos en un modelo más teórico, con la finalidad de evitar riesgos y anticiparnos a peligros, pero se queda ahí. Con la protección defendemos y resguardamos a una persona, animal o cosa. La RAE los sitúa en este orden en su primera de las dos acepciones del verbo proteger. Lógico, parece que las vidas humanas son más prioritarias. Es decir, nos ponemos en modo defensa. Construimos barreras, como los elementos de seguridad pasiva del automóvil.
Podemos hablar de planes de prevención de incendios y de sistemas de protección de incendios. La protección es secundaria a la prevención. Es necesario el diagnóstico y el conocimiento que nos ofrece la prevención para poder dar el paso de una buena protección: la defensa indicada.
Los más letales los menos visibles
Uno de los principales riesgos de fallecimiento lo ofrecen los golpes de calor. El Ministerio de Sanidad (su sistema MoMo) fija unas 2.500/3.000 muertes anuales en la última década.
Es muy interesante la publicación ministerial dado que podemos ver cómo se comienza con la parte preventiva (informativa) para continuar con el plan de protección, fundamentalmente a los vulnerables.
https://www.sanidad.gob.es/gabinete/notasPrensa.do?id=6926
Este pasado mayo de 2026 se produjeron 101 defunciones atribuibles a las altas temperaturas. El pasado año, del 16 de mayo al 13 de julio se produjeron 1.180 muertes debido a las activaciones de niveles rojo de calor extremo. En definitiva, son muchas muertes, pero pasan desapercibidas, posiblemente porque tengamos en mente que están asociadas a un riesgo de vulnerabilidad anexado a patologías y enfermedades previas.
En España fallecieron en 2025 441.270 personas, unas 8.500 a la semana, más en invierno que en verano como podéis ver en la gráfica de INE.
Por lo tanto, de los cuatro riesgos reflejados en la encuesta, los golpes de calor son los segundos más letales. Más adelante veremos cuales son los primeros.
Según estudios de la Fundación Mapfre, los fallecimientos por incendio y/o explosión fueron 234 en 2024. La gran mayoría en viviendas, el 74%. Nos vendrán a la cabeza las noticias de personas fallecidas, en ocasiones vulnerables por braseros que se quedan encendidos y en viviendas con pobres o inexistentes sistemas de protección.
https://www.fundacionmapfre.org/publicaciones/todas/estudio-victimas-incendios-en-espana/
Hace poco trataba sobre los ahogamientos como segunda causa de muerte no natural, solo por detrás de las caídas accidentales. En tercer lugar, estaban los suicidios y en cuarto lugar los siniestros viales. Como podéis ver, los golpes de calor no están en estas estadísticas del INE. Pero podemos confirmar que mas allá del cajón de sastre de las caídas accidentales, el ahogamiento es el principal riesgo de muerte.
Por lo tanto, los dos riesgos que más muertes generan son los que precisamente no tienen la visibilidad que merecería una nota de mayor foco en prevención (resultado de la encuesta).
Nada que objetar, cada nicho de riesgo necesita de “defensores”, sea por parte de administraciones públicas (Sanidad, Interior…) o por nosotros mismos apoyados por el foco mediático según nuestro interés y por la presión de asociaciones de víctimas, como el caso de los riesgos viales.
Factor humano, temporalidad y vulnerabilidad
Las imprudencias y el factor humano están en todos los riesgos, en algunos de forma muy evidente como son los ahogamientos. El riesgo vial, sin duda. Y en los incendios ocurre algo similar. Puede que los golpes de calor sean los que necesiten de mayor sistema de protección al no darse tanto el efecto imprudencia, aunque un sistema seguro defiende que hay que actuar y proteger incluso frente a las imprudencias y el factor humano. Es la clave.
Unos tienen más temporalidad que otros: golpes de calor, ahogamientos e incendios forestales en verano, incendios en viviendas en invierno. Otros son constantes, los siniestros viales.
Y la vulnerabilidad es típica en los golpes de calor, incendios domésticos y siniestros viales, pero en diferentes vertientes: edad y enfermedades en los primeros, estatus social en los segundos y desprotección de medios en los siniestros viales, las dospiernas frente a las dos ruedas y las dos ruedas respecto de las cuatro.
Conclusión: el suicidio como tapado
Todo ámbito de actividad ofrece unos riesgos. La información es clave. Y tenemos que ser conscientes de las vulnerabilidades que tenemos y la necesidad (demanda) pública de protección. Pienso que todos necesitan foco, ni más ni menos que otros, los necesarios para cumplir cada cual con la exigencia de protección debida por las administraciones que deberían tutelar y también por la misma autoprotección.
Aunque si os tengo que dar mi opinión, me alineo con una compi de legal y creo que el que más necesita de prevención son los incendios en viviendas, pese a que sea el que menos muertes genera, a excepción de los incendios forestales, los menos letales pero con amplísimos daños materiales, costes de intervención y repercusión mediática. Prevención, insisto. Protección necesitan todos.
Los suicidios, como de costumbre, pasan de puntillas. Y no lo consideramos un riesgo “accidental”. Ni siquiera formó parte de la encuesta.


