Sistema Seguro RVS 30ª entrega: Las cuatro velas del Sistema Seguro.
Las cuatro velas del Sistema Seguro.
Una de las imágenes que más recuerdo de este mes de diciembre es cuando en el domingo previo a Navidad se enciende la cuarta vela de Adviento y las otras tres están a un nivel de consumo acorde al encendido en cada uno de los tres domingos anteriores. La llama de la vela, en un momento de recogimiento y silencio, suele ser una buena compañera para la meditación interior.
En la entradilla reciente del blog venía a hacer un pequeño spoiler de lo que tenía pensado escribir este primero de diciembre.
Me venía a la mente esta imagen cuando comentaba con el amigo José Ignacio Martínez Golvano, a propósito de un reciente y letal siniestro en A Coruña, que en cada siniestro tenemos la participación de más de uno, si no los cuatro, principios del Sistema Seguro.
Y ponía un ejemplo gráfico recordando cuando mi madre me mandaba al charcutero con el recado de, así venía a decir la nota, cuarto y mitad de lo uno, ciento veinticinco de lo otro, medio de aquello y tres cuartos de lo demás.
Hace unas semanas conversaba con Silvia Ubago Rosa Fundación RACE y tratábamos sobre la necesidad de centrarnos en todos los principios de este sistema de prevención. Que forman parte de la estrategia de la DGT, por cierto.

Teniendo en cuenta que los dos primeros principios son por los que todos pasamos, el error o la culpa del conductor (falibilidad) y el de la vulnerabilidad, olvidamos los otros dos: la responsabilidad compartida y el enfoque integral o redundancia.
Bastan dos de los siniestros que hemos tenido graves esta semana para verificarlo:
Muere la joven de 20 años que sufrió un accidente en Alfonso Molina, en A Coruña
Donde podemos leer: el violento choque del vehículo contra uno de los pilares de hormigón del puente, a la altura del nudo viario de San Cristóbal.
Desgraciadamente la joven que iba de ocupante en el vehículo ha fallecido. Como en otros muchos casos, el alcohol o las drogas, en este caso lo segundo, son una variable principal o añadida, como se prefiera ver, de la causa del siniestro.
El Sistema Seguro me inspira a centrarme más en ese “pilar de hormigón” con el que trágicamente colisiono el vehículo, tras la pérdida de control del conductor, a saber si por un despiste, una imprudencia o una impericia por causa de la climatología o por la iluminación de la vía o el vehículo. Todos ellos agravados o determinados por el consumo de drogas. Porque una colisión de estas características aplica de lleno al principio segundo, el de vulnerabilidad; no tenemos capacidad de tolerar tal nivel de energía en un golpe, lo denominado incompatible con la vida.
También os sonará este reciente siniestro de este fin de semana por la trascendencia mediática que tiene: jóvenes fallecidos, en este caso tres, de madrugada, en día de fin de semana y en una carretera de riesgo.
Tres jóvenes de 22, 23 y 25 años, y vecinos de Cabezón de la Sal, Casar de Periedo y Virgen de la Peña, han fallecido en la madrugada de este domingo tras salirse de la vía el vehículo en el que viajaban en la carretera nacional N-634, en el municipio de Cabezón de la Sal.
El siniestro ha tenido lugar a las 00.30 horas en el punto kilométrico 244,9 de la citada carretera, antes del puente de Virgen de la Peña
Porque si el principio tercero del Sistema Seguro indica que hay responsabilidad compartida por quieres diseñan, construyen y gestionan las carreteras, ya me diréis si es normal que tengamos vías como al N-634 con tal alto nivel de siniestros. Desde 2017 a 2024 han fallecido 69 personas, a las que sumaremos las del presente 2025. No podemos escusarnos en la longitud de la vía o las impericias o imprudencias de conductores. Las vías deberían ser más seguras y se necesita una alta inversión en ello.
Los atestados acaban por determinar unas causas muy cosméticas desde mi punto de vista. Porque es muy evidente que visibilizamos rápidamente el factor humano, pero esta estrategia que pretendemos nos lleve a las cero víctimas y lesiones graves, ya tiene en cuenta que las personas seguiremos cometiendo errores y que no somos supermanes.
Es decir, como trataba con Silvia, aunque seguimos y sigamos trabajando en el principio primero (error / falibilidad) con formación, concienciación y sensibilización de los conductores o en el principio segundo (la persona es débil, vulnerable) mejorando ADAS que eviten o minimicen siniestros y, sobre todo, potenciando los sistemas de seguridad pasiva (cinturón, casco…), tenemos que impulsar los principios tercero y cuarto, porque al modo en como se consumen las velas del Adviento, no vamos a la misma velocidad y terminamos el periodo sin haber consumido el total de la vela. O nos quedamos con solo cuarto y mitad del producto en vez de con medio, si se prefiere el ejemplo menos secular.
De las cuatro velas del Adviento, tres son moradas (señal de penitencia y espera) y una es rosa, representando la Alegría. Pues algo parecido me ocurre con los principios del Sistema Seguro. Los tres primeros son de penitencia y espera (error humano, vulnerabilidad y lo que podemos denominar movilidad: el uso de los vehículos y la red de carreteras). Siendo el cuatro principio el que representaría el éxito o la alegría de ver como los integrantes del sistema se integran y acaban siendo redundantes para la protección de las personas.
Por lo tanto, demando un mayor esfuerzo en todos los integrantes de este sistema en el principio tercero: vehículos y carreteras deben evitar o minimizar los errores humanos y nuestra debilidad física.
Y en esta demanda tenemos que comprometernos como sociedad y demandar a la política y administraciones públicas un empuje verdadero.
En favor de la movilidad permitimos más de mil setecientas muertes anuales. Hace poco Rafael Fernández-Chillón (CEA) comentaba sobre un hecho que me pareció muy relevante. Fue cuando el Rey en el mensaje de Navidad habló de la tragedia de los siniestros viales. Al parecer fue una insistencia de Alfredo Pérez Rubalcaba, desde su cartera de Interior, hace ya muchos años. Ojalá volvamos a recibir un mensaje como el que en su día se emitió y que no volvió a repetirse. ¡Que mejor forma de visibilizar este problema!
Estaré pendiente este año.
Feliz Adviento y hasta el Año Nuevo



