Riesgo de incendio y riesgos viales
Tras los primeros días de los incendios de agosto tuve claro que iba a relacionar ambos riesgos. Y estos últimos días he decidido incluir algunos aspectos de la DANA.
Con ello pretendo mostraros mis parecidos razonables. No es mi intención que encontréis similitudes casi idénticas (incluso las habrá contrapuestas), pero sí al menos un espacio de reflexión que, por reafirmar, es el propósito de este blog: Responsabilidad Vial y Seguro.
Aquí van los siete parecidos y diferencias:
Vidas perdidas
Ante estragos o acontecimientos de cualquier tipo que generen grandes daños siempre se pone por delante la pérdida de vidas. Los daños materiales se pueden reponer, pese al impacto económico que generan; también sentimentales. Pero las personas no tenemos ni recambio ni “valor” económico, pese a la existencia de indemnizaciones.
Pues bien, los incendios de este verano se han cobrado 4 vidas, la DANA contabilizó 227 y en siniestros viales llevamos, solo en carreteras (2 de cada tres víctimas mortales) 703 muertes en 2025 hasta el pasado 20 de agosto 🤔.
Los agentes de autoridad y emergencias
En tráfico, la Guardia Civil no suele tener muy buena prensa entre los conductores, todo lo contrario de la percepción ciudadana en incendios o estragos como la DANA o el volcán de La Palma.
Sin duda que las multas y la vigilancia del comportamiento de conductores es algo que ofrece dicha mala prensa en carreteras a quienes, en otras situaciones de emergencia, con el mismo uniforme, generan los máximos elogios.
Y por supuesto, UME, bomberos, protección civil, agentes forestales y emergencias (112) copan las felicitaciones y reconocimiento de ciudadanía, políticos y administradores públicos.
Política e ideología
Me parece muy curioso que en materia de tráfico tengamos un consenso casi total por parte de nuestros políticos y cuando llegan situaciones como los incendios o la DANA se enfrasquen en responsabilizarse, al tiempo que abandonan los criterios de expertos y técnicos para tratar de hacer ideología. También determinar quién tiene y qué competencias.
Está claro que ni la sociedad presionamos para pedir una solución a las tragedias que suceden en carretera ni los políticos tiene interés en buscar dicha solución. Al menos, estos segundos, no se tiran los trastos a la cabeza. Me puedo imaginar qué pasaría si hubiera presión ciudadana o política 🤔. Salvo asociaciones de víctimas como AESLEME, STOP Accidentes, entre otras, no encontramos mecanismos de presión.
El impacto mediático
DANA e incendios, también el volcán Cumbre Vieja, están en los medios durante meses, también potenciado por el fragor político.
Después, pasamos al olvido hasta el siguiente estrago.
Los siniestros viales tienen un componente mediático más típico del “suceso”, en el que la noticia combina la imprudencia o conducta delictiva del individuo con la letalidad del siniestro. Al menos tenemos los balances de la DGT. Y también mencionar la insistencia de plataformas como ATRESMEDIA #PonleFreno
El factor humano
Aquí encontramos mucho parecido en incendios y tráfico: el hombre, con su conducta imprudente y en algunos casos conductas delictivas. Estoy más familiarizado con las estadísticas de siniestros viales. Ahora se empiezan a conocer porcentajes y tipos de causas que generan los incendios.
Eso sí, me ha sorprendido como se ha querido recurrir por la fiscalía ante una supuesta responsabilidad de los administradores. Pues vayan mirando lo que ocurre en las carreteras, porque en nuestro Sistema Seguro el error humano se presume y la carretera e infraestructura debe complementar.
No parece que estemos en el mejor momento presupuestario para la inversión; más bien parece que nunca es buen momento. Veremos si con la actual presión los bosques y el campo se protegen frente a incendios. Ya os digo yo que con el tráfico no se va a realizar nada nuevo.
Porque en la DANA sólo tuvimos una imprudencia fatal de quienes son responsables de que la infraestructura aguante, soporte y mitigue una situación climatológica como la que sucedió. Y que los cauces estén protegidos, cuidados y mantenidos para el riesgo que pueden llegar a soportar. Aquí sí es similar al tráfico (carreteras) y los incendios forestales (bosques y aledaños).
La España vaciada
Muy breve: se habla mucho de este problema en relación con los incendios. Os dejo un enlace a un artículo interesante.
En carreteras las muertes se multiplican en vías secundarias y comarcales, en desplazamientos en los que si midiéramos el índice de fallecidos por kilómetro recorrido se agrandaría muchísimo más la diferencia con la siniestralidad en grandes poblaciones. El tráfico es movilidad y las posibilidades de traslados seguros apoyados con servicios públicos brillan por su ausencia en esta España.
Datos y análisis
Y por último, el análisis técnico y científico de lo que sucede es una gran ayuda para la prevención y el diseño de planes. Y hacer caso a técnicos independientes, alejados de ideologías y limitaciones presupuestarias, es clave.
Aquí es donde el político y el administrador público tiene que ofrecer su mejor versión, la que no vemos, por otro lado.
Y actuar estratégicamente y dotando de presupuesto, lo que al chocar con otros intereses, podemos pasar a un segundo plano cuando la presión mediática y ciudadana disminuye.
Conclusión: algunos parecidos razonables, lo importante de la labor preventiva cuando no haya foco mediático, apoyándonos en técnicos y no intereses y estrategias políticas, y sobre todo, presupuesto y buena gestión de los mismos. ¡Total na!
