
Hemos tratado en esta sección del blog de muchos y variados temas. En alguna ocasión nos repetimos, pero los siniestros viales es lo que tienen, cada uno exclusivo en las graves consecuencias para las víctimas, pero generalizadas casuísticas, mayoritariamente centradas en el denominado factor humano.
Y como ya deberíais saber si seguís esta sección, la persona va a seguir fallando, cometiendo errores, por mucho que hagamos el CrossFit de moda, no vamos a ser superwoman.
He tenido la oportunidad de ser entrevistado por Orestes F. Serrano en el programa que cada domingo trata de conectarnos con esta materia: Seguridad Vial en Radio 5 RNE . Además de otros asuntos muy interesante de prevención vial en el ámbito laboral, comentamos un informe que desde Ayvens se obtuvo sobre la importancia de los ADAS. Habíamos sacado unas conclusiones en base a datos de siniestralidad, donde se evidencia que el coche que embarca mejor tecnología en ADAS cuenta con un 31% menos de probabilidad que en sus siniestros haya personas lesionadas.
También pude participar en el programa Luz de Cruce (COPE Valencia) con Vicente Herranz y en Radio Andalucía Motor con el periodista Pedro Sánchez. Ambas intervenciones, días antes sobre materia exclusiva de ADAS y su impacto en la reducción de accidentes. Dejaré los enlaces en el blog.
Aunque en esa responsabilidad compartida que hace que fabricantes y desarrolladores de tecnología busquen los sistemas más seguros para el riesgo vial, queda mucho por hacer.
Los usuarios lo primero que hacemos es sentir la incomodidad que nos suponen los ruiditos, las luces, las alarmas, las correcciones de dirección…en definitiva, que nos ayuden. Como en alguna ocasión he comentado, preferimos la comodidad a la seguridad (22ª entrega de #SistemaSeguroRvS): Entre la comodidad y la vida – responsabilidadvialyseguro
Hablaba en un viaje de vuelta por carretera este pasado fin de semana de la incomodidad de los cinturones de seguridad. Muy pocos usuarios no lo utilizan, pero no siempre lo llevamos correctamente colocado. Es incómodo, cierto, pero salva vidas. Lo mismo que los ruiditos de los avisadores ADAS.
Pero me gustaría trasladados el camino que nos queda por hacer en esto que denominados sistema seguro con dos ejemplos.
¿Sabéis que hay siniestros muy graves en simples maniobras de aparcamiento o arranque en coches automáticos? ¿Cómo es posible que un vehículo que detecta señales, circunstancias de riesgo, distancias, luces, peatones…pueda maniobrar con una velocidad inusual a una maniobra de aparcamiento?
Sucede más de lo que creemos. Los que nos dedicamos a la responsabilidad civil derivada de la circulación bien lo sabemos. En ocasiones con mucha gravedad. Y cuando solo se queda en daños materiales, pensemos las consecuencias de un siniestro de estas características en un entorno urbano.
Aparatoso choque sin heridos en Guísamo
Así que, todos los fabricantes tienen un reto por delante (seguro que están en ello). Que estos sistemas ADAS reconozcan no solo el entorno (carretera, cuidad, señales…). También que interpreten que estamos en maniobras de estacionamiento en las que no se debería alcanzar más que una mínima velocidad y potencia.
Y otro reto es el que ilustra como noticiable esta entrega. También tuve la oportunidad de charlar con Montse Rodríguez, COPE Cataluña, a propósito de los efectos del calor, en plena ola, sobre los vehículos y la conducción. Tras comentar sobre los efectos en la mecánica, neumáticos y refrigeración del vehículo, continuamos con los efectos en la conducción, pero insistí al final de la entrevista en lo que considero uno de los siniestros más dramáticos que tenemos, asociado al uso y no la circulación de los vehículos: nuestros peques que se quedan «olvidados» en el vehículo.
Ya traté sobre ello en una entrega del pasado verano: Más allá de un drama…una tragedia tras otra | LinkedIn. Porque algo que tiene mi trabajo es lo predecible de los siniestros viales. Y por ello comentaba con la periodista que uno o dos casos de este tipo los tenemos todos los años. Un drama 😔.
Entiendo que los ADAS que llevan los vehículos son capaces de detectar esta situación y generen los correspondientes avisos o incluso actúen de una forma que refrigerase el vehículo ante la presencia humana en su interior.
Si están ya diseñados, perfecto. Si no es así, como dice Pablo Gutierrez Merelles , «al rincón de pensar y avanti».
Hasta la siguiente entrega mensual. Un saludo.
