Balance Siniestralidad RVS 01: Falsas apariencias

Comunicar el balance de siniestralidad como lo hizo el ministro Grande-Marlaska el pasado 8 de enero agarrándose a dos datos objetivos, es un error desde mi punto de vista:
- El segundo año con menos fallecidos de la serie histórica desde 1960
- Reducción de la tasa a 2,1 fallecidos por cien mil habitantes, la más baja de la historia, apoyados además en mayores desplazamientos (un 3,39% más)
Porque comunicadas así las cifras parece que el titular es de un éxito en la tarea de reducir la siniestralidad. Se maquilla el informe con expresiones cosméticas como “siguen siendo demasiados, un precio desmesurado para la población española” a propósito de las 1.119 personas fallecidas.
Vengo diciendo de largo en mis entregas que no veo tendencia positiva y además encuentro iguales diagnósticos en cada balance, sea mensual o anual, con las volatilidades típicas de la evolución estadística de los datos. Lo podemos ver en el siguiente cuadro:
Si estamos en una estrategia en la que se estableció una reducción de los fallecimientos y lesiones graves en un 50% para la década 2020-2030, es evidente que con estas cifras ni siquiera conseguimos mejorar el dato de partida. Lo que podemos establecer en un fracaso total y considerar los seis años transcurridos desde 2019 como un quinquenio perdido si excluimos el año de la pandemia (2020).
No debemos pasar por alto otra cifra negativa: los lesionados aumentan.
Por lo tanto, es evidente que esta forma de trasladar los resultados de la siniestralidad, no asumiendo el total fracaso, es un error. Tendencia de no mejora que se venía fraguando en la segunda mitad de la década pasada (desde 2014 la tasa de siniestralidad está en tendencia plana).


